Recomendaciones durante la mudanza
En la fecha programada para la mudanza, es fundamental que tú o la persona que designes para coordinar el proceso considere los siguientes puntos:
- Antes de la mudanza, agenda con anticipación la cancelación o suspensión de los servicios básicos, tales como agua, energía eléctrica, teléfono, internet, administración, jardinería, entre otros.
- El día de la mudanza evita programar otras actividades tanto en la vivienda de salida como en la de ingreso. Esto ayuda a reducir el flujo excesivo de personas en las distintas áreas del inmueble, disminuyendo el estrés del proceso y previniendo posibles accidentes entre proveedores que trabajen al mismo tiempo.
- Al iniciar la mudanza, realiza un recorrido rápido por todas las áreas que serán trasladadas junto con el encargado de la empresa de mudanzas. Este recorrido permitirá identificar zonas de riesgo, verificar el estado actual del inmueble y confirmar que todos los bienes a trasladar estén contemplados.
- Ese mismo día, procura conocer al equipo completo que estará a cargo del servicio. Esto facilitará su identificación y permitirá coordinar con el supervisor el área por la cual deberán comenzar las labores.
- No olvides asignar al personal de la mudanza un espacio adecuado para su higiene personal, como un área para el lavado de manos, así como el acceso a un servicio sanitario y un lugar destinado para que puedan consumir sus alimentos durante la jornada.
- Al concluir la mudanza, repite el recorrido inicial para confirmar que todas las pertenencias hayan quedado correctamente ubicadas y para revisar la condición final del inmueble. En caso de detectar algún daño, toma fotografías de inmediato y comunícate con el Asesor Comercial o contacto correspondiente para iniciar el proceso de reclamo.
- Finalmente, date un merecido descanso tras el traslado. Con energías renovadas, comienza a desempacar y organizar tus pertenencias por áreas, lo que te ayudará a evitar el cansancio excesivo y el agotamiento.